22. Herramientas teórico-prácticas en etnografías sobre redes de apoyo y colaboración

Coordinació:

Raquel Alquézar
UdG
María Zapata
independent
mariaxzapatax@gmail.com

Resum

En el contexto de una sociedad donde los lazos comunitarios tradicionales se encuentran debilitados y donde la colaboración, el apoyo mútuo o la solidaridad son considerados valores que incorporan una carga moral, la etnografía nos permite abordar los distintos significados que adoptan estas formas de colaboración social. En este marco, en los últimos años se han producido múltiples investigaciones que describen y analizan diferentes experiencias de redes de apoyo y colaboración y que están centradas en muy diferentes ámbitos: economía, trabajo, salud, movimientos sociales, educación, epistemologías de investigación, etc.
Este simposio pretende ser un espacio de debate y discusión teórica-práctica, donde se pongan en común aquellos paradigmas y conceptos teóricos que han servido para explicar y profundizar en algunas de estas etnografías. De esta forma, se propone reflexionar sobre la utilidad etnográfica de algunos conceptos clásicos en la disciplina, como reciprocidad o apoyo mutuo, y otros más actuales como cuidados o vulnerabiliad, que se están empleando de una forma más reciente y que en algunos casos son importados de otras disciplinas. Así, la finalidad es dialogar sobre las ventajas y los retos que cada paradigma teórico ha planteado en la aplicación de cada investigación, para comparar así las diferentes aproximaciones posibles a objetivos de estudio parecidos y profundizar en la compresión de cada uno de ellos.

 

Esta propuesta de simposio pretende reunir comunicaciones que, bajo el tema principal de las redes de apoyo y colaboración, describan realidades etnográficas en las que conceptos tales como apoyo mutuo, colaboración, cohesión, interacción – relación, capital social, integración social o bonding, bridging y linking (Molina et al., 2011) sean centrales en la investigación. Del mismo modo, otros conceptos como solidaridad, reciprocidad, confianza, exclusión o vulnerabilidad nos permiten matizar la perspectiva desde las que abordar las relaciones de apoyo y colaboración e iniciar un debate sobre el tema propuesto.

En un contexto de “cambios en los modelos familiares (Folbre, 2000), cambios en la esperanza de vida (Martín-Palomo, (Martín 2010) y el modelo reproductivo (McInees and Pérez-Díaz, 2008), o los movimientos migratorios del sur al norte global (Soysal, 2010)”, como Marina Sagastizabal advierte (2017:55-56), el estudio de las redes de apoyo y colaboración nos permite analizar una realidad social donde los lazos comunitarios tradicionales se encuentran debilitados y donde la colaboración, el apoyo mutuo o la solidaridad son considerados valores que incorporan una carga moral a las diferentes estrategias adoptadas por las personas. Así, la etnografía posibilita abordar los distintos significados que adoptan estas formas de interrelación social, ya sea de manera formal o informal.

Además del contexto social presentado por Marina Sagastizabal (2017), el contexto actual de crisis sanitaria generado por la COVID-19 presenta un nuevo escenario de estudio donde el tema de las redes sociales de apoyo mutuo y colaboración se revela como un factor importante para examinar las relaciones internas de los individuos o colectivos. Entendemos por colaboración, apoyándonos en la definición de Richard Margerum (2007), el consenso construido por las personas para solucionar problemas complejos, compartiendo recursos reales o potenciales que generan beneficios para todas las partes y que refuerzan la cooperación y el reconocimiento mutuo. Las redes formales o informales que se generan en torno a las relaciones de colaboración, más o menos durables en el tiempo, suponen estrategias que pueden llegar a ser centrales para asegurar la supervivencia individual o del grupo y que puede llegar a constituir asociaciones o sociedades institucionalizadas. La pertenencia o la exclusión a estas redes situadas en diferentes contextos sociales como el migratorio, los cuidados, el económico o la salud nos desvelan el conjunto de dependencias mutuas que se generan entre individuos libres, remitiéndonos a conceptos clásicos de la Antropología como es la reciprocidad (Mauss, 1924), revisitados por Susana Narotzky (2007) o Ignasi Terrades (2002), o el capital social (Bourdieu, 1986), u otros más recientes como el de vulnerabilidad, resignificado desde los Estudios Feministas y de Género, y en especial de la mano de autoras como Judith Butler (2006, 2009, 2014) y Adriana Cavarero (2014, 2009).

Por otro lado, entendemos el apoyo mutuo de la manera en que Robert Putnam (1993) aplicó la confianza mutua como elemento a partir del cual las organizaciones sociales facilitan la coordinación de acciones, la cooperación o la reciprocidad generalizada con arreglo a normas compartidas, buscando beneficios colectivos que aseguren la supervivencia de las personas en términos económicos y sociales. Desde un punto de vista de la salud, como muestran Carolina Aranda y Manuel Pando (2013), el apoyo social tiene “un impacto significativo en la calidad de vida de las personas”, generando un entorno social de confianza y protección.

Estas redes de apoyo mutuo y colaboración organizadas de manera informal nos presentan la oportunidad de explorar las intervenciones estatales en materia de problemáticas sociales y el debate sobre la intervención social desde el punto de vista de la solidaridad, especialmente en contextos de crisis. Además, han sido estudiadas desde diferentes paradigmas teóricos, generándose así distintas aproximaciones conceptuales a temas de estudio parecido. Una riqueza analítica que vale la pena rescatar, y que es el objetivo final de este simposio, creando para ello un espacio de reflexión colectiva sobre las ventajas, retos y dificultades que cada etnografía ha recorrido al aplicar alguno de estos paradigmas.

 

Referències

Aranda, C. y Pando, M. (2013), “Conceptualización del apoyo social y las redes de apoyo social”, Revista IIpsi, 16:1, 233-245.

Bourdieu, P. (1986), “The Forms of Capital,” en Richards J.G. (ed.), Handbook of Theory and Research for the Sociology of Education, New York: Greenwood Press, 241-258.

Butler, J. (2014), “Vida precaria, vulnerabilidad y ética de cohabitación”, en Saez, B. (ed.) Cuerpo, memoria y representación, Adriana Cavarero y Judith Butler en diálogo, Barcelona: Icaria.

— (2009), Dar cuenta de sí mismo. Violencia, ética y responsabilidad, Buenos Aires: Amorrortu.

— (2006), Vida precaria. El poder del duelo y la violencia, Buenos Aires: Paidós.

Cavarero, A. (2014), “Inclinaciones desequilibradas”, en Saez, B. (ed.) Cuerpo, memoria y representación, Adriana Cavarero y Judith Butler en diálogo, Barcelona: Icaria.

— (2009), Horrorismo: nombrando la violencia contemporánea, Barcelona: Anthropos.

Margerum, R.D. (2007), “Overcoming Locally Based Collaboration”, Constraints Society & Natural Resources, 20:2, 135-152.

Mauss, M. (1924 [1991]), Ensayo sobre el don. Forma y función del intercambio en sociedades arcaicas, Madrid: Ed. Tecnos.

Molina, J.L.; Lozares, C.; López Roldán, P.;, Verd, J.M. y Martí, J. (2011), “Cohesión, Vinculación e Integración sociales en el marco del Capital Social”, REDES- Revista hispana para el análisis de redes sociales, 20:1.

Narotzky, S. (2007), “The Project in the Model. Reciprocity, Social Capital, and the Politics of Ethnographic Realism”, Current Anthropology, 48:3, 403-424.

Putnam, R. (1993), “The prosperous community: social capital and public life”, The American Prospect, 13, 35-42.

Sagastizabal, M. (2017), La triple presencia: estudio sobre el trabajo doméstico-familiar, el empleo y la participación sociopolítica. Tesis Doctoral, Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

Terradas, I. (2002), “Acerca de un posible malentendido sobre la obligación de reciprocidad”, Endoxa. Series Filosóficas, 16, 113-138.