30. Migración y Patrimonio Cultural

Coordinació:

Bárbara Molina
UB
María Royuela
UB
ma.royuela.m@gmail.com

Resum

Las instituciones culturales públicas y privadas han desempeñado un papel fundamental en la construcción de las identidades nacionales, lo que ha implicado la homogeneización de determinadas narrativas. La homogeneización cultural supone arbitrariamente convertir en universal y legítimo algo que, de hecho, es parcial (Barthes, 2006; Graham, Ashworth y Tunbridge, 2016; Bourdieu 2016 (1979); Storey, 2018), lo que implica una patrimonialización bajo un discurso patrimonial autorizado que impide el reconocimiento de otras identidades, entre estas, las de los migrantes (Omland, 2006, Graham, Ashworth y Tunbridge, 2016; Labadi, 2018). Actualmente, la forma de entender el patrimonio ha provocado que las migraciones se conviertan en un agente dinamizador de las estructuras socioculturales, donde las narrativas de la identidad nacional son cuestionadas y, a medida que la diversidad de actores va cambiando, la complejidad identitaria recibe un mayor reconocimiento, lo que implica que las instituciones y actores culturales necesitan adaptarse y convertirse en intermediarios y asumir una postura receptora de gestión de la propia diversidad cultural y, así garantizar la integración de los migrantes al nuevo contexto donde se insertan (Alcalde, Boya y Roigé, 2011; Clifford, 2007; García Canclini, 2012) en el cual el patrimonio puede ser co-creado y consumido por más actores sociales. Desde esta perspectiva, este simposio propone visibilizar estas estrategias y discursos que, desde el ámbito del patrimonio cultural, se utilizan y debaten para incluir a los migrantes en la vida cultural de cada contexto en el que se han insertado.

 

Delimitación del tema:

El simposio “Migración y Patrimonio Cultural” se centra en el análisis de las relaciones entre la migración y el patrimonio cultural material e inmaterial, específicamente:

– La apropiación y valorización del patrimonio cultural local por parte de las comunidades migrantes.
– El patrimonio cultural de las comunidades migrantes y el patrimonio cultural de las ciudades receptoras: encuentros, desencuentros y confluencias.
– El patrimonio cultural como factor de inclusión e integración para las comunidades migrantes.
– Desafíos de las instituciones, gestores y actores culturales para integrar a las y los migrantes como gestores y usuarios del patrimonio cultural en las ciudades receptoras.
– Migración y diálogo intercultural a través del patrimonio cultural material e inmaterial: adaptación, derecho a la identidad cultural y patrimonios híbridos.
– El Patrimonio cultural como instrumento para el desarrollo de políticas de integración y diversidad: ejemplos de buenas prácticas.
– El patrimonio cultural frente a la migración: conflictos teóricos conceptuales.

Breve panorámica del campo:

Las instituciones culturales públicas y privadas han desempeñado un papel fundamental en la construcción de las identidades nacionales en la mayor parte de los países, lo que ha implicado la homogeneización de determinadas narrativas de nación, etnia, y eventos históricos a través del patrimonio material e inmaterial. La homogeneización cultural plantea un esencialismo que presume un arraigo automático de sociedades e individuos a una cultura (incluso universal) y a un lugar particular que desconoce el derecho a elegir, o no, la identidad cultural (Storey, 2018). La homogeneización cultural supone arbitrariamente convertir en universal y legítimo algo que, de hecho, es parcial (Barthes, 2006; Graham, Ashworth y Tunbridge, 2016; Bourdieu 2016 (1979); Storey, 2018), lo que implica una patrimonialización bajo un discurso patrimonial autorizado que impide el reconocimiento de otras identidades, entre estas, las de los migrantes (Omland, 2006, Graham, Ashworth y Tunbridge, 2016; Labadi, 2018).

La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 es el primer documento que estipula que toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten (ONU, 1948, art. 27, No.1). En el campo del patrimonio cultural, el tema comenzó a incluirse en los documentos de la UNESCO y otros organismos internacionales en la década de 1960. El primer documento que se refiere específicamente al tema es la Recomendación relativa a la Participación de las Masas Populares en la Vida Cultural (UNESCO, 1976), de la que se empezó a tomar en consideración el enfoque participativo centrado en el desarrollo regional, y que ha influenciado varios planes de acción y estrategias con el fin de dar voz a las comunidades locales. Actualmente, la política de Sostenibilidad de la UNESCO de 2015 que abarca a la Convención de Patrimonio Mundial de 1972, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003, y la de 2005 sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, dicta las pautas para la inclusión de las comunidades migrantes como componentes fundamentales en la gestión, valoración, conservación y uso del patrimonio cultural material e inmaterial.

La actual manera de comprender el patrimonio cultural, junto con la globalización, ha provocado que las migraciones se conviertan en un agente dinamizador de las estructuras sociales y culturales, donde las narrativas de la identidad nacional, a través del patrimonio, son cuestionadas (Alcalde, Boya y Roigé, 2011). A medida que la diversidad de actores va cambiando, la complejidad de la identidad de los individuos recibe un mayor reconocimiento desde el ámbito socioeconómico, político, cultural, lo que implica que las instituciones y actores culturales necesitan adaptarse y convertirse en intermediarias de las relaciones actuales marcadas por la diversidad (García Canclini, 2012). Esto implica asumir una postura receptora que debe gestionar la diversidad cultural y garantizar la integración de los inmigrantes en el nuevo contexto en el que se insertan sin que esto implique, por otra parte, la pérdida de la propia identidad (Clifford, 2007). Desde esta perspectiva, el patrimonio cultural es una amalgama construida a lo largo del tiempo con aportaciones culturales diversas. Entendido de esta manera, el patrimonio que es dinámico, asume nuevos discursos que pueden ser generados desde diversas voces: los donantes, los constructores, los creadores, los inmigrantes, la ciudadanía de cuando se creó un determinado patrimonio y la ciudadanía de hoy. De esta manera el patrimonio puede ser co-creado, asumido y consumido por más actores sociales. Akhil Gupta y James Ferguson (2008) señalan que, según el tipo de discurso y sus estrategias textuales y contextuales, cada estrategia de representación producirá un objeto diferente, por lo tanto, el simposio se propone visibilizar estas estrategias y discursos que, desde el ámbito del patrimonio cultural, se utilizan y debaten para incluir a los migrantes en la vida cultural de cada contexto en el que se han insertado.

 

Referències

Alcalde, G; Boya, J. y Roigè, X. (2011). The new museums of society: redefining models, redefining identities. En ALCALDE, G; BOYA, J. y ROIGE I VENTURA, X. (Editors) Museums of Today: The New Museums of Society. Gerona, Documenta Universitaria.

Barthes, R. (2006). Myth today. Cultural theory and popular culture: a reader, 3, 293-302.

Bourdieu (2016). La distinción: criterio y bases sociales del gusto. Taurus, Barcelona.

Canclini, N. G. (2012). Culturas híbridas: estrategias para entrar y salir de la modernidad. Debolsillo, Barcelona.

Clifford, J (2007). Quai Branly in Process. MIT Press Journals. http://www.mitpressjournals.org/doi/pdf/10.1162/octo.2007.120.1.3

Graham, B., Ashworth, G., y Tunbridge, J. (2016). A geography of heritage: Power, culture and economy. Routledge, London.

Gupta, A., Ferguson, J. (2008). Más allá de la” cultura”: espacio, identidad y las políticas de la diferencia. Antipoda. Revista de Antropología y Arqueología, (7), 233-256. http://www.scielo.org.co/pdf/antpo/n7/n7a11.pdf

Labadi (2018). Historical, theoretical and international considerations on culture, heritage and (sustainable) development. World Heritage and Sustainable Development: New Directions in World Heritage Management, Larsen y Logan (eds). Routledge, New York.

Omland, A. (2006). The ethics of the World Heritage concept. The ethics of archaeology: Philosophical perspectives on archaeological practice, Scarre y Scarre (eds) 242-259. Cambridge University Press.

ONU, 1948. “Declaración Universal de los derechos humanos”, A/RES/217 (III).
https://www.ohchr.org/EN/UDHR/Documents/UDHR_Translations/spn.pdf

Storey, J. (2018). Cultural theory and popular culture: An introduction. Routledge, London.

UNESCO:

1972. “Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Mundial Cultural y Natural”, París, (21 de noviembre), http://whc.unesco.org/archive/convention-es.pdf

1976. “Recomendación relativa a la Participación y la Contribución de las Masas Populares en la Vida Cultural”, (26 octubre- 30 de noviembre), http://portal.unesco.org/es/ev.phpURL_ID=13097&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

2003. “Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial”, MISC/2003/CLT/CH/14, (17 de octubre), http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001325/132540s.pdf

2005. “Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales”, (20 de octubre), http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001429/142919s.pdf

2015. “Policy Document for the Integration of a Sustainable Development Perspective into the Processes of the World Heritage Convention ”, WHC 15/20.GA/INF.13, (6 de noviembre), https://whc.unesco.org/en/decisions/6578/